Nuestro equipo escribe: “Mi puente en Milan”

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En Febrero de este año estuve en Milán durante 3 días. Fue un viaje que habíamos planeado a conciencia y del que teníamos muchas ganas. Recuerdo que la noche anterior a salir en dirección al aeropuerto estaba de los nervios. Siempre me pasa lo mismo en los viajes, creo que se debe a mi tendencia a controlar todo aquello que me rodea. Mea culpa. La semana antes del viaje las temperaturas en Milán eran de 10 grados bajo cero y la ciudad estaba toda nevada, no me lo podía creer. Sabía que haría más frío que en Barcelona, ¡¿Pero tanto?! El tiempo nos terminó dando una tregua durante los tres días con temperaturas más suaves que rondaban los 7 grados centígrados.

Personalmente, la ciudad de Milán no me gustó mucho, pero sí lo hizo su vida nocturna y su movimiento. A pesar del intenso frío, los italianos no desperdician ni una sola noche para salir a tomar algo o a bailar en alguno de sus selectos “Clubs”. El estereotipo de italiano se cumple bastante en Milán, quizás en el resto de Italia no, pero en la ciudad Lombarda todos y cada uno de los italianos y italianas van a la última en cuanto a moda se refiere. Visitamos Milán a dos semanas de la “Milan Fashion Week”, quizás fue por eso. En cualquier caso, la moda es uno de los estandartes de Milán, junto con la Industria y el fútbol. En las Galerías Víctor Manuel II uno se pierde entre tanto comercio de “Haute Couture”.

El italiano es una de las lenguas más parecidas al castellano. Su parecido hace que a nosotros, los españoles, nos sea más fácil de aprender, pero ello no quiere decir que cualquiera que ponga acento italiano mientras se inventa palabras al azar sepa hablar italiano. Durante los tres días que estuvimos en Milán tuve que comunicarme diariamente con italianos. La verdad es que opté casi siempre por la vía fácil, que fue hablarles en inglés. Pero a pesar de ello intenté aprender las palabras y frases básicas. ”Grazie” (Gracias), “Buon Giorno” (Buenos días) o “Ci vediamo domani/dopo” (Nos vemos mañana/luego) fueron de las frases más utilizadas. La verdad es que el propósito del viaje no era aprender italiano, pero durante los meses siguientes he estado utilizando muchas expresiones italianas con amigos y amigas.

La experiencia en Milán fue muy positiva, la ciudad nos gustó bastante y el ambiente es muy cosmopolita y moderno. Sin duda, me encantaría volver para seguir con mi iniciación al italiano, sería una experiencia que me gustaría vivir.