Vivir en el extranjero, experiencias en otros países

Cursos de idiomas en el extranjeroIrse a vivir al extranjero es una experiencia enriquecedora por múltiples factores. En nuestros días, las empresas con carácter multinacional, ya sean pequeñas o grandes, demandan para sus plantillas personas que tengan experiencia en el extranjero. Ello es debido al gran aprendizaje tanto personal como laboral que estas personas interiorizan por haber vivido un tiempo en el extranjero.

Por otro lado, la inmersión lingüística que experimentamos nos va a mejorar el conocimiento del idioma. Por un lado, nuestro vocabulario se ampliará considerablemente, y por otro lado la fluidez mejorará considerablemente. Ello, son algunos de los aspectos positivos a nivel de lenguaje, ya que vivir un idioma día a día, sin la posibilidad de volver a tu lengua nativa, hace que nuestro dominio crezca de manera cuantitativa y cualitativa.

Hay que ser conscientes de que en el primer contacto, el choque cultural puede ser muy grande, no es lo mismo Pekín que Londres pero la cultura siempre variará, es en ese momento donde nuestras dotes personales deben de ser las que hagan que nos vayamos adaptando poco a poco. Aún así, son situaciones necesarias para poder obtener ese perfil internacional que tanto se busca hoy en día en las empresas que se quieren globalizar o simplemente que busquen un profesional polivalente con capacidad para analizar el entorno desde diferentes perspectivas, ello es algo que nos aporta el haber vivido en el extranjero.

¡Quiero vivir en el extranjero!

De todas formas, las posibilidades personales de cada uno son diferentes, y hay quien no puede afrontar esa experiencia. Aún así, siempre queda la posibilidad de enriquecerse realizando un curso de idiomas en el extranjero. Resultará una vivencia similar pero más breve, aunque nos servirá también, nos mostrará, a grandes rasgos, como son las personas que viven en otro país.

Realizar un curso de inmersión lingüística en otro país es muy importante para aquellos que no han podido aventurarse y marchar una temporada larga a vivir a otra ciudad. A día de hoy, la necesidad de mejorar nuestro conocimiento de un idioma es necesario ya que, los perfiles que se demandan en las empresas, en muchos casos, tienen que dominar por lo menos dos idiomas. Con StudyGlobal podréis realizar un curso de idiomas en el extranjero, acorde a vuestra necesidades a una variedad de 110 destinos diferentes.

Lo primero de todo que hace una persona al llegar a otro país es aprender el idioma, o por lo menos habituarse a él y comenzar a ejercitar la comprensión. Lo ideal es que se tengan conocimientos intermedios de la lengua para que la interiorización sea mucho más rápida y efectiva. Pensad que una inmersión lingüística, vivir el día a día… hará que el dominio del idioma cuando pasen un par de años, sea casi perfecto, aunque tengamos nuestro propio acento.

Es necesario para integrarse conocer la ciudad, sus calles, sus rincones… Visitar los sitios turísticos es importante al principio, conocer los encantos más internacionales de la urbe, pero lo que marca la diferencia, son esos lugares que sólo conocen sus habitantes y que nos mostrarán los secretos de la ciudad. Más tarde, deberás hacer un viaje a los lugares de alrededor de la ciudad, pueblos campestres con cultura muy marcada, bellezas naturales y otras ciudades que probablemente tengan mucho que contarte.

Cabe destacar, que no debemos olvidarnos de nuestro país, ya que es nuestra cultura, nuestra señal identitaria. A pesar de buscar una internacionalización propia, debemos ser conscientes de donde se encuentran nuestras raíces y mantener el contacto con nuestro hogar.

Por último, es importante relacionarnos con la gente del lugar por muchos motivos. “La soledad no es buena compañera”, y tras llegar a un lugar desconocido, con una cultura diferente, sin dominar bien el idioma… puede ser muy duro no tener a nadie en quien apoyarse. Debemos abrirnos, ser extrovertidos con la gente y no dudar en proponer un café al compañero de trabajo, seguro que dice que sí. Además, nos tendremos que amoldar a los hábitos y cultura del lugar, debemos de ser uno más para que esa experiencia nos marque realmente.

Vivir en el extranjero durante más de un año, hacer tu vida allí, te cambia la vida. Debemos pensar en lo que ganamos por estar allí, amigos, experiencia profesional y personal, vivencias, nuevos amigos y contactos, apertura cultural más amplia, el dominio de una lengua…

… Y si alguna vez os sentís solos, ¡pensad que siempre habrá un español por allí cerca!