El Cierre de Ibiza

Ibiza

Es de todos sabido que la mayoría de los jóvenes en septiembre tienen el inicio de las clases en mente. Además, algunas otras cosas menos importantes en mente: ¡a mediados de septiembre es el cierre de Ibiza!Creo que estamos todos de acuerdo en este punto: Ibiza es la capital europea de la fiesta.

Ibiza posee esa atmósfera especial y particular, que ninguna otra ciudad puede igualar. Y no es por falta de intentos, algunos ejemplos son: Mykonos en Grecia, la isla de Pag en Croacia … Pero siempre siendo Ibiza la garante de la fiesta de noche y día…

Además, las discotecas archifamosas como Pacha, Amnesia, El Divino, Es Paradis … llenan el aforo todos los años cuando nos acercamos a la fatídica fecha del cierre y competir unas con otros para atraer a personas del mundo de la noche que den juego a esa fecha tan importante y terminar la temporada con estilo.

Lo más aconsejable es estar en muy buena forma ya que el regreso a casa y poder disfrutar de una mullida cama, no será antes de la mañana, después d un intenso recorrido por bares, discotecas… Al día siguiente, poco a poco, nos pondremos en marcha para descansar en las ¡hermosas playas! En resumen, el ritmo del binomio Ibiza+joven es difícil de aguantar mucho tiempo.

Al final, David Guetta regresa a París, o a los Estados Unidos para otra noche salvaje de fiesta, la Isla Blanca se vacía progresivamente de sus turistas, y algunos hippies que aún viven en la isla se volverán a sentir en casa. “Bye bye joven y loco, hasta el próximo año”.

Ibiza, es un encanto de ciudad, para todas las edades, aunque realmente, se ha convertido en un destino eminentemente de ocio nocturno para los jóvenes. El desfase que han traído las discotecas no es fácil de asimilar para los habitantes cuando las calles y sus playas se convierten en un hervidero de foráneos. Aún así, Ibiza acoge a todo el mundo, es abierta y con muchas posibilidades de diversión; no sólo nocturnas, el turismo también es posible para descubrir parajes naturales insólitos o pasar una temporada descansando en una hamaca de la playa, simplemente disfrutando de la brisa del mar.