Nuestra compañera Sabina viaja a Malta

Malta - La ValletaMi viaje a Malta empezó una mañana de Octubre, bastante fría en Barcelona pero muy calurosa en la isla de Malta. A la llegada al aeropuerto ya estaba esperando el conductor con un cartel con el nombre de nuestra escuela asociada – Inlingua Malta. Me llevó de Sliema y de pasó me explicó muchas cosas sobre la cultura maltesa, al bajar del taxi tenía apuntados los platos que hay que probar y los restaurantes que vale la pena visitar.

… y entonces me di cuenta que los malteses son super abiertos y ¡hablan por los codos!

Escuela de inglés en Malta

De paso noté que en Malta los pueblos están pegados el uno al otro, casi no te das cuenta dónde se encuentra el límite, solamente si ves un cartel. Sliema es un pueblo lleno de vida, restaurantes, bares y vistas bonitas. Es uno de los lugares más turísticos de Malta. Mi hotel estaba muy cerca de la escuela pues enseguida fui a verla. La verdad es que la ubicación es perfecta – enfrente hay tiendas, quioscos, sitios de comida rápida o restaurantes, al lado de la escuela hay una plazoleta con el monumento de los actores de Sliema sentados en sus sillas, ¡siempre hay gente sentada en los bancos alrededor aprovechando que es una zona de Wifi gratis! Entrando a la escuela se nota un ambiente joven y relajado. Abajo en el salón siempre hay gente sentada en los sofás hablando, esperando a alguien o reservando sus actividades con la recepcionista. Las oficinas no están separadas del resto del edificio, cada estudiante puede ir allí y hablar con el director de la escuela, jefe de estudios o las chicas del departamento de reservas. ¡Éstas siempre les atienden con una sonrisa! Las aulas están siendo renovadas y son muy amplias. Hay algunas con tablas interactivas. Los estudiantes tienen también acceso a la biblioteca y al centro multimedia de aprendizaje por si quieren pasar más tiempo estudiando después de las clases. En la escuela se ve todo tipo de estudiantes, jóvenes, mayores y de varias nacionalidades.

Luego fuimos a ver la residencia de San Julians. Es muy buena opción para los estudiantes jóvenes. Es un complejo de 3 edificios con una piscina, bar y restaurante abajo. Está a tan solo 2 calles de la zona de ocio de San Julians que la convierte en una opción perfecta – el lugar es tranquilo pero solo basta un corto paseo para encontrar bares, restaurantes y discotecas.

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Sliema | Malta

¿Qué ver y qué hacer en Malta?

No hay que caminar mucho desde la escuela para poder coger un barco hasta la capital de Malta – Valeta. Ya desde la parada de ferris se puede ver la maravillosa cúpula de la iglesia de Carmen. Hay un barco a Valeta cada media hora o cada hora y por 2,80 EUR (ida y vuelta) en 5 min llegamos a la capital maltesa.  Valeta es patrimonio de humanidad, entrando allí te sientes como si viajaras en el tiempo y de repente te encontraras en la edad media. Fácilmente te puedes imaginar los caballeros de la orden de Malta con el gran maestro y fundador de la ciudad – Jean de la Valette paseando a caballo por las estrechas calles del casco antiguo. Realmente es muy diferente de la zona turística de Malta llena de hoteles.  Valetta ofrece muchos lugares para visitar como por ejemplo la basílica de San Juan, los visitantes que habían estado en San Pedro y Pablo en el Vaticano fácilmente verán el parecido. Sus adornos son impresionantes, se ve oro por todas partes y entre las pinturas podemos encontrar una obra del mismísimo Caravaggio. Otro lugar que llama la atención es la sede del gobierno maltés, antiguamente el palacio del gran maestro de la orden de Malta. Delante se puede observar el cambio de guardias, muy british. Un dato curioso sobre la Valeta es que sus poderosas murallas fueron construidas después de una invasión turca para proteger a los malteses si los turcos volvían. Pero finalmente nunca volvieron…

  • Nuestra compañera nos ha traído muchas fotos de Malta: podéis ver el álbum en Facebook

 

La semana que viene podréis leer la segunda parte del periplo de Sabina.